AGENCIA LACANIANA DE PRENSA
París, sábado 8 de septiembre de 2001

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UNA INVESTIGACIÓN DE ÉRIC FAVEREAU
París, 7 de septiembre (ALP) *Libération* publica esta maĖana una investigación y un análisis minuciosos de Éric Favereau sobre *la gran cólera del yerno de Lacan*. Cuando se esperaba un retorno de las guerras intestinas de la galaxia lacaniana, sorprendentemente se asiste, dice, a una oposición frontal entre *las dos asociaciones históricas de los analistas*, SPP y ECF. El Sr Denis, interrogado por el periodista, emitió la hipótesis de que a JAM podrían habérsele *quemado los fusibles*; considera simultáneamente que el objetivo de éste es *hacer entrar el movimiento lacaniano en la tierra prometida de la Asociación Internacional*. El Sr Diatkine se inquietó por *hacerle gastar dinero*, e indicó que la Revista francesa de psicoanálisis, en tanto *revista científica*, no era *un lugar de debate ni de derecho a réplica*. La Sra Roudinesco juzga el conflicto como *de otro tiempo*. En cuanto al Sr Miller, dice el Sr Favereau, *explota*, pero es diestro en aprovechar su cólera: *Voy a cambiar la configuración de fuerzas en el medio psicoanalítico francés e internacional. Voy a reconquistar una parte del terreno mediático que abandoné hace diez aĖos*.

LA BRIGADA DE DES-POLUCIÓN
París, 7 de septiembre (ALP) Esta maĖana, en el curso de la emisión de Pierre Assouline en France-Culture, *Primera edición*, J.A. Miller lanzó un desfío a los psicoanalistas que se oponen a la orientación lacaniana al proponerles debatir publicamente con él. No quiso decir a qué interlocutores tenía en mente: *Que se designen ellos mismos*, respondió. Invitado a responder a las palabras atribuidas a la Sra Roudinesco en el artículo de *Libération*, indicó: *También lucho por Elisabeth*. En el curso de la emisión confió que había entrevistado, cuando estudiaba en el liceo, a Jean Cocteau y a Éric Rohmer; que tuvo durante largo tiempo en su cuarto el retrato de Maximilien Robespierre mientras apreciaba *Las aventuras del Mouron rojo* de la baronesa Orczy, y se reconoció en el nombre del grupo de teatro callejero, *La Brigada de des-polución*. Insistió en que el Sr Assouline invitara próximamente a su emisión a los Sres Denis y Diatkine: previó que ellos se auto-destruirán en público.

ņMAO-LACANIANO?
París, 7 de septiembre (ALP) *Le Monde* publica en el *vientre* de su primera página un artículo incisivo de Jean Birnbaum titulado *Furores lacanianos veinte aĖos después de la muerte del psicoanalista*, que pone el acento en la militancia juvenil en la *izquierda-proletaria* del yerno de Lacan, y presenta al antiguo ősesentayochista1 como un lacaniano estilo őa calzón quitado1 y enfático. Subraya la inspiración *agit-prop* de la primera *Carta* de JAM, *mitad panfleto, mitad auto-edición*.

EN AMÉRICA LATINA
Buenos Aires, 7 de septiembre (ALP) Ricardo Seldes, Director de la EOL, la Escuela de la Orientación Lacaniana, con base en Buenos Aires, ha hecho saber a la ALP que *el Directorio de esta Escuela hará traducir las *Cartas* de J.A. Miller, que serán distribuidas en las mejores librerías de la América hispanohablante*. La EOL, fundada en enero de 1992, es la asociación lacaniana más importante de Argentina; ha participado con APA y ApdeBA, las dos grandes Sociedades ipeistas de Buenos Aires, en el Coloquio Jacques Lacan que tuvo lugar en esta ciudad en abril último, en ocasión del centenario del nacimiento del psicoanalista.

ENTREVISTA CON JACQUES-ALAIN MILLER
París, 7 de sept. (ALP) Al final del día 7 de septiembre Jacques-Alin Miller aceptó dar una entrevista a nuestra corresponsal Ghislaine de Saint-Amour. Ésta, en primer lugar, lo interrogó respecto de su elección de Cassegrain para imprimir su famosa tarjeta, elección que ha llamado la atención del Sr Pierre Assouline así como la del Sr Favereau. J.A.Miller le respondió: *Deseoso de retar a duelo al Sr Denis para provocar una campaña de opinión que marcara mi salida del desierto en el que yo había tenido el placer de confinarme, no quise escatimar, y me dirigí, en la calle Saint-Honoré, al impresor que tiene la reputación de ser el mejor de París. La encantadora vendedora, Srta Céline, me hizo admirar, además, las tarjetas de John Galliano y de diversas Embajadas. Mi padre me comentó luego que Dominique Cassegrain, el fundador de esta casa, era una de sus antiguas amistades, habiendo ambos formado parte del entorno del pintor Gen-Paul, y colaborado en la edición del libro que le consagró Pierre Davaine en 1974, con prefacio del Dr Jean Miller.*

A la pregunta sobre a quien estaba dirigida la ofensiva mediática que lanzó, J.A. Miller respondió: *Esta mañana hubiera dicho: al actual equipo dirigente de la SPP, ya que se toma libertades inaceptables con el derecho y la simple cortesía. Ya no puedo decirlo porque encontré en el correo de esta noche la primera carta que he recibido en mi vida en el bello papel con membrete de la Sociedad psicoanalítica de París. Es una nota de su Presidente, Jean Cournut, a quien desde hace mucho tiempo conozco como un hombre exquisito; él seguía antiguamente las presentaciones de enfermos de Lacan. Sin nombrarlo, me asombraba en mi *Primera Carta a la opinión esclarecida* de que él no hubiera, al menos, acusado recibo del envio que le había hecho el 9 de julio de una copia de mi correspondencia con los Sres Denis y Diatkine. Y bien, es cosa hecha. Por medio de esta carta del 4 de septiembre enviada por correo el 6, el Sr Cournut me agradece cordialmente mi envio*.

En estas condiciones, ¿va usted a detener su campaña?

Un acuse de recibo, por amable que sea, no es un armisticio, menos aún un tratado de paz como el que me hubiera gustado concluir con Jean Cournut un día. En cambio, si el Presidente de la Sociedad de París puede volver sobre la decisión poco reflexiva de su mandatario editorial de desafiar el derecho de la prensa, y me informa que su órgano publicará como se debe mi derecho a réplica, entonces, en efecto, tendré por concluido el incidente y olvidaré todo, incluida la hipótesis de esta mañana del Sr Denis, según la cual podría ser que se me hubieran Œquemado los fusibles¹. Me daré por satisfecho y consagraré las *Cartas* cuya aparición he anunciado, a razonar sobre la historia psicoanalítica del último medio siglo, y algunas cuestiones de actualidad.

¿Es verosímil que la SPP retroceda?

Lo verosímil en este asunto es una categoría modal que no parece ser operatoria. A principios de julio no imaginé ni por un segundo que el órgano de una Asociación reconocida como de utilidad pública, por lo tanto sometida a una tutela particular de los poderes públicos, sobre todo del Consejo de Estado y del Ministerio del Interior, que dispone del derecho de visita, y ubicada bajo el estrecho control de la Administración, se libraría a una infracción caracterizada al derecho a la información que hubiera podido conducir, si yo no me hubiera negado a llevar el asunto a la justicia como era posible, al retiro de su reconocimiento de utilidad pública. Esta misma mañana, no hubiera pensado ni por un segundo que el Presidente de la Sociedad de París al recibir mi *Primera Carta*, acusaría recibo, y en términos marcados por el afecto, del correo que yo le había enviado casi dos meses antes. También, me cuidaré de calcular las decisiones que podría llegar a tomar la dirección de la Sociedad de París en vista del eco que los medios de nuestro país han querido dar hoy a la protesta que elevé ante la opinión pública. Me basta que el Sr. Cournut sepa que está en poder de la SPP despejar el asunto, por poco que reconozca sin disfraz el error, humano, demasiado humano, del Sr. Denis. Volvería a poner enseguida mi espada pascaliana en la vaina de la que he dicho que estaba enamorada.

Pero, de todas maneras, ¿cómo explica usted que el Director del órgano oficial de la SPP diga a la prensa que usted, sin duda, Œquemó los fusibles¹, mientras que el Presidente de esa misma Sociedad se dirige a usted tan cordialmente en una carta privada?

No intento explicármelo. El Sr. Denis tiene su estilo, el Sr Cournut el suyo, aprecio uno, el otro me disgusta. ¿Eso desordena un poco? Nuestros colegas de la Sociedad de París no están robotizados, que yo sepa, y cada uno conserva su personalidad propia. Por ejemplo, he recibido en el correo de la noche el agradecimiento de un miembro titular de la Sociedad por haberle enviado mi Carta, en la que él ve un *documento psicopatológico* de los más divertidos. Y bien, que sepa que también a mi me divirtió la cartita que él se molestó en escribir, sin considerarla como esquizografía: reconozco en ella la tosquedad de los freudianos de la primera hora, que no vacilan jamás en ir a buscar a la clínica para darse unos a otros nombres de pájaros. En otro tiempo, se podía imprimir eso sin temor, y no se privaban del Lust de hacer interpretaciones salvajes, goce de siempre apreciado por los conocedores. Hoy, esas prácticas están relegadas al secreto de las conversaciones y de las correspondencias privadas.

El público pierde algo en eso. Dicho lo cual, para parodiar a Cyrano, es un poco corto joven, en suma, usted hubiera podido decir muchas cosas. Por ejemplo, *se le quemaron los fusibles*. Es cierto que esta réplica había sido preadquirida y brillantemente explotada por el Sr. Denis. Pero,¿por qué no, más sosegada: *él no sabe administrar su agresividad*? O aún, a elección: rabia obsesiva, megalomanía, personalidad narcisista, crisis de histeria, retour d¹age, pasaje al acto perverso o borderline, descompesación, incluso desencadenamiento psicótico. Al final del envio, ¿conmuevo? Pero no: al final, le estrecho la mano mi querido colega, usted es de la parroquia.

¿Recibió testimonios de simpatía, estímulos?

El primero vino de mi amigo Francois Regnault, quien me señaló que Leibniz se pregunta en algún lado, sin duda en los ŒNuevos ensayos¹, quizás en la ŒMonadología¹, Œcon qué vientito de nada en las alas de su molino el molinero se despierta¹. El segundo, de la Sra Jacqueline Lichtenstein, que aprueba que salga ex umbra. Consulté ayer, antes de la emisión de France-Culture, a mi mentor, la Sra Catherine Clément, quien me dio las informaciones más preciosas antes de reprenderme con dureza según las formas prescriptas. Finalmente, tuve la alegría de encontrar, al volver esta mañana de la Maison de la Radio, un mensaje de Raphaël Sorin, quien se ha tomado el tiempo -en medio de la tormenta en que se encuentra con Houellebecq, a quien edita- de escribirme que estaba contento de encontrarme tal como en nuestra ya lejana juventud, Œvibrante y terrible¹ -estábamos en la clase preparatoria para la Escuela Normal Superior en Louis-le-Grand en 1961-62. Tuve también la sorpresa de descubrir el Nro 48 del Boletín interno de la SPP de marzo de l998, que contiene un derecho a réplica de casi 200 líneas obtenido de Jean Cournut por Elisabeth Roudinesco armada del artículo 13 de la ley del 28 de julio de 1881, luego del episodio al que yo acababa de aludir una hora antes en la radio, a saber, las protestas indignadas suscitadas por la publicación de un artículo de su pluma en la Newsletter de la IPA. ¿Quién me había enviado esa carta, despachada la víspera a las 19 hs? En el sobre sólo estaban las fotocopias, pero podían leerse en el reverso dos iniciales: E.R. De mis colegas de la Escuela de la Causa freudiana son demasiados los mensajes como para citarlos. Distinguiré, sin embargo, el de Philippe Lacadée, psicoanalista de Bordeaux, quien me envió un texto que cuento con retomar en una de mis próximas ŒCartas¹: es un extracto de Pic de la Mirandole, lo más tópico posible.

LOS LIBREROS SE MANIFIESTAN
París, 8 de sept. (ALP) Una emisión de radio, el artículo de un gran diario de la maĖana, la primera página del gran diario de la tarde, lo que circula de uno a otro, han estimulado la difusion de la őPrimera Carta1 de JAM. Tschann, boulevard de Montparnasse, única librería parisina que la vende, tuvo que ser reabatecida con urgencia. Otras tres librerías manifestaron su interés de tenerla en venta; serán entregadas hoy mismo por el autor en persona. Se trata de L1Arbre ą lettres, boulevard du Temple; de L1Escalier, rue Monsieur le Prince; de Lipsy, rue des Écoles. Una librería fue contactada en Lyon. Gérard Mallassagne, psicoanalista de NĒmes, se ofreció para velar, con la ayuda de sus amigos, por la difusión en toda la región de la antigua Voie Domitienne, que comprende las ciudades de Agde, AlŹs, Avignon, Banyuls-sur-Mer, Béziers, Collioure, Cuxac d1Aude, Font-Romeu, Montpellier, NĒmes, Perpignan, pignan, Remoulins, SŹte (patria de Paul Valéry y de Georges Brassens), y UzŹs.

COMUNICADO DE LA ESCUELA DE LA CAUSA FREUDIANA
París, 8 de sept. (ALP) El Director de la Escuela de la Causa freudiana, Pierre-Gilles Guéguen, nos hizo llegar anoche la siguiente declaración: ŒAsocio plenamente la ECF a la marcha de Jacques-Alain Miller. Compartimos su análisis del artículo que ha desencadenado este asunto, así como su indignación ante la negativa que se le ha opuesto a su derecho a réplica, en flagrante contravención con el derecho de la prensa.

La ECF, Escuela del pase, institución responsable, cuidadosa en altísimo grado del reclutamiento de sus miembros, así como de su formación que es a la vez profundizada y permanente, no podría aceptar verse despreciada con ligereza en una publicación profesional periódica difundida en librería, luego escandalosamente privada por el Director de la misma de los medios de expresar su punto de vista, cuyo derecho la ley le otorga expresamente. Esas son maneras de actuar que no tienen lugar en un Estado de derecho, y que deben ser proscriptas de una vez por todas del campo psicoanalítico. Hemos sido pacientes, sin duda demasiado. Los difamadores deben saber que, de ahora en más, llevaremos nuestra causa a la justicia cada vez que nuestro honor profesional sea puesto en duda sin que tengamos la facultad de responder en las condiciones previstas por la legislación vigente. Lo que se cela es el éxito de nuestra Escuela. Tratan de atacar la práctica de los analistas que son sus miembros y de arruinar la confianza que sus pacientes depositan en ellos.

Desde la fundación de nuestra Escuela en 1981, damos a conocer regularmente los resultados de nuestros trabajos, y ponemos a discusión los avances clínicos y teóricos propuestos por nuestros miembros, en Jornadas de estudio anuales, abiertas al público, y que reunen hasta 2000 profesionales, así como en nuestras publicaciones. Hemos previsto desde hace un año decir especialmente en nuestras próximas Jornadas que tendrán lugar el 25 y 26 de noviembre próximos en el Palacio de los Congresos de la Porte Maillot, ŒCómo se analiza en la Escuela de la Causa freudiana¹. La prensa será admitida. Sobre todo aquello que concierne a la teoría y la clínica del psicoanálisis, la dirección de la cura, el uso de la transferencia, la duración de las sesiones, etc, aceptamos debatir con nuestros colegas, cualquiera sea su obediencia, por poco que ellos respeten la deontología común a los hombres de saber.

No podemos más que regocijarnos al ver que la Revista francesa de psicoanálisis advierte que el lacanismo es incontorneable cincuenta años después de haberlo prohibido. Pero comprobamos que con el pretexto falaz de que una Œrevista científica¹ no es Œun lugar de debate¹ -palabras del Sr Gilbert Diatkine citadas en ŒLibération¹ de ese día- éste nos difama, luego rehusa la réplica. Lo hace en nombre de la ciencia. ¿Qué piensan de eso los científicos?¹

Traducción: Ana Ruth Najles

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